La Fórmula 1 vuelve a África. El campeonato y el Gobierno de Ruanda anunciaron este martes 13 de octubre un acuerdo de diez temporadas para llevar el Mundial al único continente habitado que no forma parte del calendario actual. La carrera, que se denominará Gran Premio de África, se disputará en un circuito permanente de nueva construcción en Bugesera, unos 40 kilómetros al sur de Kigali.
El anuncio pone fin a una ausencia que se remonta a 1993, cuando Kyalami acogió la última edición del Gran Premio de Sudáfrica. Desde entonces, el regreso al continente fue un objetivo recurrente en el paddock y una de las prioridades estratégicas de Stefano Domenicali al frente de la categoría.
Sin fecha oficial para el debut
El contrato está firmado, pero el estreno no tiene todavía fecha cerrada. La F1 sitúa la primera edición a comienzos de la próxima década y la condiciona a la finalización del circuito, que deberá cumplir los estándares de Grado 1 de la FIA, requisito imprescindible para recibir un Gran Premio.
Dato no confirmado oficialmente: distintos medios internacionales publicaron en los últimos meses, citando fuentes del paddock, que la carrera apuntaba a 2030. Ni la F1 ni el Gobierno ruandés han fijado ese año en el anuncio oficial.
Un circuito nuevo junto al aeropuerto de Bugesera
El proyecto estará coordinado por la Junta de Desarrollo de Ruanda (RDB) y forma parte de un plan nacional más amplio vinculado a infraestructuras, comercio y turismo.
Ubicación pensada para la logística
La pista se levantará en las inmediaciones del nuevo aeropuerto internacional de Bugesera, una localización clave para una categoría que mueve equipos, material y aficionados a escala global.
Desniveles y uso durante todo el año
Según las primeras indicaciones, el trazado aprovechará la orografía de la zona, en especial sus desniveles, con la intención de ofrecer un circuito técnicamente exigente, con oportunidades de adelantamiento y buena visibilidad para el público.
La instalación no quedará limitada a la F1: el plan contempla su uso a lo largo del año para otras competiciones de motor, congresos, eventos internacionales y actividades de ocio, con el objetivo de que la inversión sea sostenible más allá del fin de semana de Gran Premio.
Desde el lanzamiento de la candidatura, diversos medios han señalado que el diseño corre a cargo de la firma del expiloto austríaco Alexander Wurz. El anuncio oficial difundido hoy no detalla ese punto, por lo que se trata de un dato pendiente de confirmación por parte de los promotores.
Cómo se llegó hasta aquí
La candidatura ruandesa se hizo pública en diciembre de 2024, cuando Kigali fue sede de la Asamblea General y la gala de premios de la FIA. El presidente Paul Kagame aprovechó aquel escenario para formalizar el interés de su país en organizar una carrera.
En el camino quedó Sudáfrica, que intentó recuperar su Gran Premio en Kyalami en varias ocasiones sin llegar a cerrar un acuerdo. Ruanda, por su parte, viene impulsando un programa de inversión en infraestructuras deportivas y turísticas para consolidarse como sede de grandes eventos internacionales, una estrategia que también ha generado críticas de organizaciones de derechos humanos, que acusan al país de utilizar el deporte para mejorar su imagen exterior. El Gobierno ruandés rechaza esas acusaciones.



