Ferrari volvió a festejar en grande en el Mundial de Resistencia. El 499P #50, conducido por Antonio Fuoco, Miguel Molina y Nicklas Nielsen, se quedó con las 6 Horas de Austin después de una carrera cambiante y un desenlace inesperado que dejó a Toyota con las manos vacías.
La victoria llegó después de seis horas de competencia en el Circuito de las Américas y significó el primer triunfo de Ferrari en la temporada 2026 del WEC. La definición, sin embargo, estuvo lejos de ser sencilla.
Toyota parecía tener la carrera controlada. El #7 de Nyck de Vries, Kamui Kobayashi y Mike Conway había conseguido remontar desde la novena posición y, en el tramo final, se encaminaba hacia una victoria histórica en Austin.
Pero cuando faltaban apenas 15 minutos para la bandera a cuadros, todo cambió.
Toyota perdió la victoria sobre el final
El Toyota #7 comenzó a perder velocidad debido a un problema hidráulico y quedó fuera de la pelea cuando tenía el triunfo prácticamente asegurado.
La situación fue aprovechada por Ferrari. Miguel Molina recibió el liderazgo y consiguió contener el avance del Alpine #35 de Charles Milesi, Ferdinand Habsburg y António Félix da Costa durante los últimos minutos.
Molina cruzó la bandera a cuadros en primera posición y le dio a Ferrari una victoria que parecía muy difícil de imaginar durante buena parte de la carrera.
El Cadillac #38 de Jack Aitken, Sébastien Bourdais y Earl Bamber terminó segundo, mientras que Alpine completó el podio con su #35. Posteriormente, una penalización de cinco segundos para el Alpine por una salida insegura de boxes confirmó el segundo puesto del Cadillac.
Una carrera marcada por la estrategia
Las condiciones del comienzo obligaron a los equipos a tomar decisiones rápidamente. La pista estaba húmeda y la carrera arrancó detrás del coche de seguridad mientras se esperaba que el asfalto ofreciera mejores condiciones.
Ferrari aprovechó una de las primeras ventanas de paradas para colocar al #50 en una posición privilegiada. Toyota también optó por una estrategia diferente con el #8, que logró avanzar varias posiciones.
Con el paso de las horas, las distintas estrategias hicieron que el liderazgo cambiara varias veces. Los períodos de coche de seguridad volvieron a mezclar las posiciones y mantuvieron abierta la pelea por la victoria.
En el tramo decisivo, De Vries logró tomar el control con el Toyota #7 y parecía tener todo bajo control. Sin embargo, el problema técnico terminó cambiando completamente el resultado.
Ferrari #50, campeón de la resistencia en Austin
El triunfo del Ferrari #50 llegó con 167 vueltas completadas, después de seis horas y siete segundos de competencia. El Cadillac #38 quedó a 4s471, mientras que el Alpine #35 terminó a 6s116 del ganador.
Para Ferrari, el resultado representa un golpe importante en la pelea por el campeonato y confirma la recuperación del 499P después de un comienzo de temporada sin victorias.
Además, el resultado tiene un sabor especial para Miguel Molina, que volvió a quedar en el centro de la escena con una actuación decisiva en el cierre.
El otro Ferrari tuvo una carrera para olvidar
La jornada fue completamente distinta para el Ferrari #51, que había largado desde la pole con Antonio Giovinazzi.
El auto que había dominado la Hyperpole terminó 11º, después de verse perjudicado por el momento en el que apareció el último coche de seguridad. El resultado dejó al equipo con apenas un punto.
Toyota tampoco pudo aprovechar su gran ritmo. El #8 terminó sexto, mientras que el #7 abandonó cuando tenía la victoria prácticamente asegurada.
BMW, otro de los protagonistas del campeonato, tampoco pudo sumar fuerte en Austin: el #15 fue octavo y el #20 terminó 12º.
Resultado final del WEC en Austin
- Ferrari #50 – Fuoco / Molina / Nielsen
- Cadillac #38 – Bamber / Bourdais / Aitken
- Alpine #35 – Félix da Costa / Milesi / Habsburg
- Aston Martin #007 – Tincknell / Gamble / Gunn
- Alpine #36 – Makowiecki / Gounon / Martins
- Toyota #8 – Buemi / Hartley / Hirakawa
Ferrari se marcha así de Texas con una victoria que parecía escaparse en distintos momentos de la carrera, pero que terminó llegando gracias a una combinación de estrategia, ritmo y, sobre todo, un inesperado problema mecánico en el Toyota que dominaba la prueba.




