Por tercer año consecutivo, Max Verstappen sufrirá una penalización en la parrilla del GP de Bélgica debido a la instalación de un nuevo motor de combustión en Spa.
Max Verstappen enfrentará una penalización de 10 posiciones en la parrilla del Gran Premio de Bélgica este fin de semana, al exceder el límite de motores permitido para la temporada. Esta penalización llega después de que Verstappen perdiera una unidad de potencia en los entrenamientos del GP de Canadá en junio, lo que obligó a Red Bull a instalar una cuarta unidad de potencia Honda en España.
La estrategia de Red Bull ha sido optar por la carrera en Spa-Francorchamps, un circuito donde los adelantamientos son más viables, para introducir un quinto motor con una penalización relativamente menos impactante. Aunque Verstappen ha demostrado habilidad para remontar desde posiciones retrasadas, como en 2022 y el año pasado, enfrentará una competencia más dura debido al reciente ascenso de McLaren y Mercedes. Su compañero de equipo, Sergio Pérez, ya recibió su penalización en el GP de Gran Bretaña.
Además, Verstappen podría enfrentar más penalizaciones por otros componentes a lo largo de la temporada. Red Bull planea ajustar su RB20 para adaptarse mejor a las demandas aerodinámicas de Spa, tras introducir mejoras en Budapest. Según Christian Horner, jefe del equipo, las recientes modificaciones han mejorado el rendimiento del coche, aunque habrá más ajustes en el futuro.




