A pesar de los problemas mecánicos que lo relegaron al 19º puesto en Milwaukee, Alex Palou llegará a Nashville con una ventaja de 33 puntos sobre Will Power. La carrera fue ganada por Scott McLaughlin.
Alex Palou puede respirar tranquilo tras la segunda carrera de la IndyCar en Milwaukee. El piloto español experimentó problemas en la vuelta de calentamiento debido a un fallo en la batería de 12 voltios, lo que lo obligó a perder alrededor de 30 vueltas. A pesar de esto, Palou regresó a la pista y logró escalar posiciones hasta finalizar en la 19ª posición.
Este resultado fue suficiente para mantener su liderato en el campeonato, ya que su principal competidor, Will Power, también tuvo problemas. Después de liderar la carrera, Power cayó al décimo lugar tras un trompo en una resalida, donde llegó a tocar el muro. Gracias a esto, Palou llegará a la última carrera de la temporada en Nashville con una ventaja de 33 puntos sobre el piloto de Team Penske, lo que significa que un noveno lugar le bastaría para asegurar su tercer título, sin importar el resultado de Power. Scott McLaughlin, quien aún tiene una pequeña posibilidad de arrebatarle el campeonato, se impuso en Milwaukee, seguido por Scott Dixon.
Durante la caótica carrera, marcada por varios incidentes y banderas amarillas, Palou regresó a la pista después de que su equipo reparara su monoplaza. McLaughlin heredó el liderato tras un accidente que dejó fuera a Josef Newgarden. Will Power intentó recuperar terreno y tomó la punta en la vuelta 44, pero su esfuerzo se vio frustrado por un trompo posterior que lo relegó en la clasificación.
La carrera continuó con múltiples cambios en la cabeza, pero fue McLaughlin quien supo gestionar mejor la situación y mantenerse al frente hasta el final, asegurando su victoria. Mientras tanto, Palou hizo lo necesario para salvar puntos valiosos y mantener el control del campeonato a falta de una sola carrera.




